El itinerario parte de la zona baja de Taramundi y avanza hacia Mazonovo, donde se encuentra el Museo de los Molinos, una de las primeras paradas de interés. Desde allí, la ruta gana altura poco a poco, pasa junto al caserío de A Granda y cruza el río Turía, internándose en un bosque autóctono de castaños y alisos que da al camino un aire húmedo, fresco y muy agradable. Esa combinación de senda, agua y arbolado es una de las claves del atractivo del recorrido.
Uno de los desvíos más llamativos lleva hasta la cascada de Salgueira, una parada opcional que suma encanto al trayecto. En verano puede llevar poca agua, pero aun así merece la pena por el entorno. Más adelante aparece Os Esquíos, un pequeño núcleo rural donde también se puede visitar un museo etnográfico con útiles y herramientas tradicionales de la comarca.
A partir de Esquíos, la ruta ofrece dos variantes, aunque todas mantienen el mismo espíritu: caminar entre monte, agua y aldeas bien conservadas. En Esquíos se puede seguir de frente para llegar a Veigas, o tomar un sendero a la izquierda que cruza el río Turia y nos lleva a Teixois.
El paso por As Veigas es uno de los momentos más bonitos del recorrido. Se puede describir como un pueblo de cuento, con casas de piedra, rodeado de masas boscosas y con una arquitectura tradicional muy bien conservada. Algunos senderistas recomiendan incluso añadir una pequeña circular para acercarse a la iglesia de Nuestra Señora de las Nieves antes de continuar hacia Os Teixóis.
Os Teixóis es otro de los grandes protagonistas de esta ruta. Allí se encuentra un singular complejo etnográfico movido por agua, formado por mazo, molino, batán, rueda de afilar y una pequeña central eléctrica. Ese conjunto resume muy bien el sentido de la excursión: no se trata solo de caminar, sino de entender cómo el paisaje y el agua modelaron la economía y la vida cotidiana de Taramundi. Desde Os Teixóis, el camino continúa paralelo al arroyo de As Mestas hasta regresar a Esquíos y, después, a Taramundi.
En conjunto, la ruta del Agua tiene unos 14 kilómetros, y exige alrededor de cuatro horas de caminata efectiva, aunque la duración total puede alargarse bastante si se visitan los museos, se hacen fotos o se para a comer. La señalización del recorrido es excelente, algo muy importante en una ruta de este tipo. En cuanto a la dificultad, no parece técnica, es de nivel bajo-medio por la distancia y por las continuas subidas y bajadas. Se recomienda llevar bastones de trekking y calzado de monte.
Lo mejor de esta ruta es que reúne muchos atractivos en una sola jornada: bosque, río, cascada, patrimonio, aldeas con encanto y cultura tradicional. Es una propuesta ideal para quien busque senderismo en Taramundi sin limitarse a una simple caminata, porque aquí el paseo tiene también valor cultural y paisajístico. La ruta del Agua no solo enseña el territorio: ayuda a entenderlo.
Texto: © Ramón Molleda para asturias.com
















