Todo comenzó en 2012, cuando el artista sudafricano Mossel, en colaboración con la galería Lucas Altamira, convirtió una anodina escalera gris en una obra de arte urbano. El nombre no podía ser otro: Stairway to Heaven, como el mítico tema de Led Zeppelin.
Cada peldaño representa un disco icónico, inspirado en la lista de los 50 mejores álbumes de la historia según la revista Rolling Stone. Desde el provocador Never Mind the Bollocks, Here’s the Sex Pistols hasta el psicodélico Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band de los Beatles, cada paso es un eslabón en una cadena de leyendas.
Rápidamente, las escaleras se convirtieron en un lugar emblemático y fotografiadísimo. Aparecen en redes sociales, blogs, revistas de turismo… y son ya parte del imaginario urbano de Gijón. No es raro ver a turistas parando para inmortalizar su paso por este colorido rincón, que conecta la parte baja de la ciudad con el mítico barrio de Cimadevilla.
¿Cómo llegar a las Escaleras del Rock?
Están en pleno casco antiguo de Gijón, entre dos calles del barrio histórico. Lo ideal es aprovechar una ruta por Cimadevilla o el Puerto Deportivo y acercarse a pie.
¿Por qué visitar las Escaleras del Rock?
- Porque te gusta la música, y aquí el arte urbano rinde tributo a sus leyendas.
- Porque son una postal distinta de Gijón, colorida, rebelde y cultural.
- Porque te conectan con la parte más auténtica de la ciudad.
Texto: © Ramón Molleda para asturias.com









