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Mirador de Ardines

Mirador de Ardines

¡Menudas vistas!

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¡Menudas vistas!

Este mirador cuenta con unas vistas privilegiadas de la playa de Santa Marina, tiene acceso rodado y cuenta además con una amplia área recreativa -La Moría- que ofrece la posibilidad de disfrutar de un día al aire libre, comida campestre y un paseo por su perímetro con excelentes vistas. Tenemos a nuestra disposición bancos y mesas de madera, barbacoas de obra y un buen número de árboles que dan sombra para cobijarnos del sol en verano.

Sin duda es un acierto subir y contemplar una de las postales más bonitas de la localidad de Ribadesella.




Latitud: 43.4625740 Longitud: -5.0737309
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A nuestros pies se extiende la playa de Santa Marina. Es algo más que una playa, en ella se conjuga patrimonio, historia, turismo, sociedad y ecología. Hasta el siglo XIX permaneció salvaje, próxima a un extenso humedal -El Malecón- que ofrece un hábitat ideal para numerosas especies de aves migratorias. Desde nuestro privilegiado mirador podemos ver ambas zonas. El arenal está flanqueado por el monte Somos y el Corberu, y nosotros nos ubicamos en el tercer promontorio que circunda todo el entorno: el monte de Ardines.

La primera colonización urbanística de la playa se debió a la puesta en servicio del puente metálico sobre la ría en 1898. Así surgieron las villas, palacetes y chalets modernistas que hoy vemos desde nuestra atalaya. Es una visión que conserva todo su encanto y que confiere a la playa de Santa Marina la calidad de una postal única en todo el mar Cantábrico. En los años sesenta y setenta del siglo XX se acabó de urbanizar todo el arenal, quedando la villa configurada tal como hoy la conocemos.

La villa de Ribadesella fue un importante enclave ballenero y en el siglo XVIII intentó consolidarse como el mejor puerto asturiano de enlace con Castilla, pero, quizá por influencia de Jovellanos las inversiones se fueron hacia el puerto de Gijón.

Mirador de Ardines


Texto: © Ramón Molleda para asturias.com Copyright Ramn Molleda