Cata y escanciado de sidra en Onís: una experiencia muy auténtica
Toda gran sidra empieza mucho antes de llegar al vaso. Comienza en el árbol, en la elección de la variedad de manzana, en la forma de recogerla, en los tiempos pausados del llagar (lagar) y en ese acervo rural que no se aprende en una tarde, aunque sí puede empezar a descubrirse —y a disfrutarse— gracias a personas como Pepín, sidrero y llagarero de los de verdad, de los que lleva varias décadas entre manzanos, toneles y culines. Su manera natural de compartir lo que sabe convierte la experiencia en algo poco frecuente. Aquí no hay guiones forzados ni frases de folleto, sino la elocuencia de quien ha dedicado su vida al campo asturiano y a la cultura de la sidra.
Pumaradas y manzanas asturianas
De la mano de Peín iremos a la pumarada, que es donde la sidra arranca y empieza a definirse. No se trata sólo de ver manzanos, sino de entender qué se cultiva, cómo se selecciona y por qué la mezcla de variedades de manzana (unas aportan azúcar, otras frescura, otras amargor y estructura) determinan buena parte del resultado final.
Una buena sidra no depende de un golpe de inspiración, sino de una cadena de aciertos. Empezando por la elección del fruto, su punto de maduración y el momento -y la manera- en que la recolectamos.
El llagar por dentro
Después llega el momento de entrar en el verdadero corazón de la elaboración sidrera: el llagar. Aquí es donde la manzana se transforma, donde tradición y trabajo se unen para dar forma a la sidra. No hay atajos posibles ni artificios que permitan apresurar los procesos sin echarlo todo al traste. La sidra se hace despacio, como se hacen las cosas serias.
Durante el recorrido conocerás, paso a paso, como se trabaja en el llagar. Desde el lavado y el mayado hasta la fermentación y los trasiegos.
«La sidra hay que dejarla vivir… y escucharla», nos dice Pepín.
Auténtica cata de sidra en Asturias
Probar la sidra está muy bien. Entender lo que se bebe ya es otra cosa.
La cata comentada está pensada precisamente para educar la mirada, afinar el olfato y despertar el gusto de una manera sencilla, amena y muy disfrutable. A través de esta degustación guiada, irás descubriendo matices, aromas, color, acidez y sensaciones en boca que a menudo pasan desapercibidos, pero que dicen mucho de la sidra que tienes delante.
Para disfrutar de esta cata basta con tener curiosidad. Es el mejor punto de partida para mirar la sidra con otros ojos, entenderla mejor y disfrutarla aún más en buena compañía. Porque beber sidra no es solo consumir, sino compartir una forma de vivir que en Asturias se ha convertido en cultura con mayúsculas.
La masterclass de escanciado: el momento más divertido
Toda experiencia tiene su instante estelar, y en Sidra Experience llega con la masterclass de escanciado.
Primero entenderás por qué se escancia, qué aporta la aireación y por qué ese gesto tan asturiano no es una pose, sino parte esencial del sabor. Después llega lo mejor: intentarlo uno mismo. Uno de los momentos más divertidos de la experiencia. Estamos obligados a coger la botella, medir el pulso y probar suerte. Habrá risas, intentos fallidos, bromas, consejos improvisados, y también la pequeña satisfacción de ver que después de varios intentos la cosa ya empieza a salir con cierta dignidad
No saldrás de aquí con diploma, pero sí con algo más práctico: la base necesaria para ir afinando la técnica y ganarte, con el tiempo, el puesto de escanciador o escanciadora de la casa o del grupo de amigos.
Un plan original para parejas y grupos en Onís
Esta experiencia es una muy buena opción para quienes quieren hacer algo distinto en el Oriente de Asturias. Encaja muy bien como plan en pareja, con amigos, para una pequeña celebración o como actividad privada con un claro sabor asturiano.
Además, dura unas dos horas, un tiempo muy cómodo para encajarla sin problema en cualquier jornada de vacaciones.
Por qué reservar Sidra Experience
Porque no es una visita sin fundamento.
Porque cambiará tu mirada y conocimiento de la sidra.
Porque aprender a escanciar en el lugar adecuado cambia por completo la forma de entender esta tradición.
Es una de esas actividades que encajan perfectamente en una escapada rural y que, sin hacer ruido, terminan siendo de lo más recordado del viaje.
Reserva tu experiencia de cata y escanciado de sidra en Onís.









