﻿---
title:"El Molín de Mingo"
description:"Aquí no solo se viene a comer. Se viene a escuchar el rumor del río Zardón, a sentir el calor de la cocina, a quedarse un rato más sin mirar el reloj. Porque El Molín es mucho más que un..."
url: https://asturias.com/el-molin-de-mingo/
date: 2025-11-06
modified: 2026-03-09
author:"admin"
categories: ["Sidrerías y restaurantes en Asturias"]
tags: ["Mejores restaurantes Asturias para comer bien"]
type: post
lang: es
--- # El Molín de Mingo Aquí no solo se viene a comer. Se viene a escuchar el rumor del río Zardón, a sentir el calor de la cocina, a quedarse un rato más sin mirar el reloj. Porque El Molín es mucho más que un restaurante: **es una casa con alma**. El Molín de Mingo nació hace generaciones y sigue en manos de la misma familia. **Dulce Martínez, su actual propietaria, creció entre el sonido del río y el aroma de los guisos que preparaba su madre en este antiguo molino**, convertido poco a poco en punto de encuentro para vecinos y amigos. **De la tradición al equilibrio** Durante años, la carta del Molín fue un homenaje a la cocina asturiana más pura: fabada, pote, verdinas, callos, arroz con pitu, croquetas de compango o de jamón ibérico, y los famosos tortos de maíz con picadillo, carne o huevo, que se convirtieron en emblema de la casa. Pero tras la pandemia, Dulce sintió la necesidad de cambiar. Con el asesoramiento de Nacho Manzano, apostó por una fórmula más personal: **dos menús degustación que cambian cada semana.** **Un lugar que florece** **El Molín de Mingo luce hoy un sol Repsol** y vive su mejor momento. En la cocina trabajan cinco personas, y seis más atienden la sala. Solo abre a mediodía —de jueves a domingo, y todos los días de verano salvo lunes y martes en julio, y lunes en agosto—, pero cada servicio es un pequeño festín: más de un centenar de comidas en un entorno que parece de cuento. **El comedor, el hórreo y las mesas junto al río crean un ambiente que combina lo rústico con lo delicado**. Desde los ventanales, el jardín naturalista diseñado por el paisajista ovetense Fernando González se despliega con una belleza salvaje, como si la naturaleza misma formara parte del menú. **La bodega: el otro secreto** La carta de vinos refleja la misma filosofía que la cocina: autenticidad y cuidado. Dulce apuesta por pequeños productores, vinos naturales y sidras asturianas seleccionadas con la ayuda de Juan Luis García, sumiller de Casa Marcial (dos estrellas Michelin y tres soles Repsol). ** Antes de ponerse rumbo al restaurante, un aviso importante: no sigas el GPS. La única entrada es por la N-634, en Peruyes, y merece la pena hacerlo bien. El camino es sinuoso, pero al final te espera un rincón mágico: El Molín de Mingo, un antiguo molino escondido entre montes y ríos, donde la cocina se mezcla con la memoria y el tiempo parece detenerse. * Fotografías tomadas de las redes sociales del restaurante.
