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title:"El bosque de Peloño"
description:"El interior del Monte de Peloño, este inmenso hayedo, alberga una vegetación propia, la que permite la poca luz que dejan pasar los árboles. Los musgos y sobre todo los líquenes proliferan extraordinariamente. El bosque está vivo y es inteligente pues se protege constantemente del calor que no le conviene. La disposición de las hojas del haya, en horizontal, hace que sólo el 2 por ciento de la radiación que reciben las copas llegue al suelo."
url: https://asturias.com/el-hayedo-del-monte-pelono/
date: 2011-01-24
modified: 2026-03-16
author:"admin"
categories: ["Rutas por Asturias"]
tags: ["Espacios protegidos de Asturias","Picos de Europa","Ponga","Rutas senderismo Picos de Europa"]
type: post
lang: es
--- # El bosque de Peloño Las 200.000 hayas del bosque de Peloño, en el municipio de **Ponga**, se visten a la moda: de verde intenso durante la primavera y de un sobrio color pardo en la temporada otoño-invierno. Sus **15 kilómetros cuadrados** de vestimenta están protegidos (**Reserva Natural Parcial**) y lo convierten en un **espacio único en España**, un enorme parasol que contiene la humedad atmosférica como en pocos lugares. Sus hojas caduciformes le permiten mudar el cromatismo general de todo este vasto espacio y, a la vez, desempeñar un valor ecológico primordial, pues protege el suelo contra la erosión y lo nutre con esencia orgánica. ### Ecosistema del bosque de Peloño En principio sombrío, como todo hayedo que se precie, Peloño transmite sin embargo un enorme placer, límpido y luminoso a los sentidos del excursionista humano. Además **permite que la fauna autóctona del Principado siga contando con su hábitat predilecto**. La sombra y la hojarasca son aquí el mejor baluarte de la vida animal. Las hayas producen un fruto muy nutritivo, el hayuco, que madura entre finales del verano y las primeras fechas del otoño. El hayuco es muy apetecido por **el oso pardo, el urogallo, los carboneros, la paloma torcaz** y diversas especies de roedores. La población oriental de **oso pardo cantábrico** sitúa en Peloño su límite occidental de distribución. Peloño también es el núcleo principal de la población de **urogallo**, conservando numerosos cantaderos en uso. Al mismo tiempo este hayedo es la casa por antonomasia del **pico mediano**, pájaro carpintero extremadamente raro. Aquí viven también, en las zonas más calizas, **importantes poblaciones de rebecos y lobos**. Entre las especies de fauna cinegética más significativas abunda el jabalí, el corzo y, en menor medida el venado. **Los brotes de haya son infinitos**, están por todas partes, y conviven y se nutren de las hojas muertas y de un cementerio de troncos tumbados y cubiertos de musgo. Los árboles que ya son abuelos presencian con calma este flujo vital que no para, y en su afán contemplativo parece que han perdido el sentido del crecimiento, que se conforman con su altura, y se dedican entonces a enroscarse sobre sí mismos, engordan, se cargan de nudos y crean formas siniestras, en muchos casos auténticas esculturas o totems de la naturaleza boscosa, siempre con autoridad centenaria en medio de la nueva vida. En el horóscopo celta el haya simboliza a las personas elegantes y prácticas y está vinculada a la diosa madre y a la fecundidad. Una fecundidad que las hayas imponen por decreto natural en **un total de 1.507 hectáreas**, de las que 1.455 pertenecen a los pueblos de San Juan, Casielles, San Ignacio y Vago. A Peloño le gustan las hayas, y a base de reproducirse y crear un entorno húmedo ha colonizado totalmente el monte que le da nombre, forjándolo a su imagen y semejanza e impidiendo que otros árboles competidores puedan desarrollarse con comodidad. Sólo los **robledales** parecen resistir en los límites vitales de este gran hayedo que, en último término, resulta ser una especie de gran anfiteatro surcado por multitud de riegas y circundado por sierras altas. El fayeu o hayedo que tapiza el monte Peloño está enmarcado dentro de los límites naturales de **una gran depresión circular** que forman El Rasu (1.617 m.) al norte, Pileñes (2.021 m.) al sur, Sen de los Mulos (1.056 m.) al este y el Collau Zorro (1.845 m.) al oeste. La hidrografía está protagonizada por los cursos de agua que forman el río Canalita o Canalina, que vierte sus aguas al río Mojizo, afluente del Sella. El bosque, tan bien arropado y sin problemas de abastecimiento, ha sabido hacerse dueño y señor de este bache geológico y condicionar la **alta pluviosidad** del cielo que lo cubre, incluso atrae las nieblas que tanto buscan las hayas en sus existencia nostálgica.
